Desde su infancia, Ramón Alonso ha conocido bien el significado de las palabras disciplina, esfuerzo y dedicación. A los 6 años empezó compitiendo en el mundo e la hípica, 13 años después cambió los caballos por el ala delta.
Compaginaba festivales y exhibiciones con sus estudios de piloto en Salamanca. En ellas coincidía con los pilotos del Equipo Español de Vuelo Acrobático que, conociendo su pasión por el vuelo, un día le invitaron a volar. desde entonces no ha dejado de practicar el vuelo acrobático.
Alonso dedica todos sus días libres a entrenar como piloto de vuelo acrobático. Esta es la única manera de conseguir estar al nivel de sus competidores, casi todos ellos pilotos de vuelo acrobático de profesión.
Es audaz “con lo que conoce”.
Cuando tuve que aterrizar en una autopista en Turquía porque se me paró el motor.
Mi mayor susto
Ver la tierra desde el espacio.
Mi sueño por cumplir
Lograr convertirme en Campeón del Mundo de Vuelo Acrobático.
Un sueño realizado